Como fabricante mayorista de calzado industrial y canal de venta al por mayor, considero que hay dos mitos clave en el texto que conviene aclarar —y que afectan directamente a tu decisión de compra, a tu fijación de precio y tu estrategia de comunicación.
Mito 1: «México no tiene capacidad productiva para abastecer el mercado»
Se afirma que la producción nacional de tenis o chanclas “simplemente no cubre toda la demanda” y que esa es la razón por la que los precios subirían.
Sin embargo, desde la óptica de un fabricante con planta en México, la situación real es distinta:
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México cuenta con una industria calzadista consolidada, con capacidades instaladas (aunque no siempre plenamente utilizadas) para producir calzado en distintas gamas.
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El problema no es la capacidad por sí misma, sino la competencia de importaciones de bajo costo que desplazaron producción local — lo que reduce el volumen que efectivamente se fabrica en México, pero no porque la capacidad no exista sino porque la demanda se orientó hacia importaciones.
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Por tanto, el mensaje de que “no hay quién fabrique en México y por eso suben los precios” no da cuenta de la realidad completa.
Mito 2: «Los precios al consumidor subirán drásticamente»
Se opina que, con las nuevas cuotas compensatorias al calzado chino, “las sandalias o chanclas” importadas terminarían costando mucho más debido al encarecimiento de costo.
Pero veamos lo que he observado en el mercado mayorista y minorista:
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Importadores que compraban al extranjero reduciendo costos no trasladaron nunca esa ventaja al consumidor final, sino que mantuvieron sus márgenes.
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En consecuencia, aunque ahora los costos de importación suban por las cuotas, esto no significa automáticamente que el minorista o mayorista esté obligado a subir precios — el margen puede ajustarse.
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En el caso de fabricantes mexicanos, la realidad es que tampoco hay “espacio” para subir precios sin afectar la competitividad.
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Por tanto, la predicción de un “salto abrupto en precios al consumidor” carece de evidencia sistemática.
¿Entonces qué está en juego?
Aquí algunas observaciones desde la industria:
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Los importadores se ajustan
Aquellos que convirtieron el negocio en “importar y revender barato” verán que sus márgenes ya no serán tan amplios como antes. Pero eso no necesariamente se traduce en alzas al consumidor. -
La producción nacional puede tener una ventaja competitiva
Si bien no toda la gama (tenis, chanclas de moda) se produce en México al nivel de volumen o variedad de importaciones, en el segmento de calzado industrial/seguridad puede que la proximidad, menores tiempos logísticos y cumplimiento normativo mexicano sean factores de ventaja. -
Para ti que vendes al por mayor y compras calzado nacional
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Aprovecha comunicar que tu cadena de valor es mexicana: producción local, menores tiempos, apoyo a la industria nacional.
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Observa que el mensaje “subirán los precios” puede generar temor en tus clientes, pero el riesgo real es la competencia de importaciones y la saturación de márgenes, no un encarecimiento automático del mercado.
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Puedes usar este contexto para posicionarte como alternativa sólida ante posibles cambios en importaciones — enfatizando fiabilidad, origen, tiempos de entrega.
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No todo lo que circula sobre aranceles y cuotas se traduce automáticamente en alzas de precios para el consumidor ni en falta de producción local.
Lo que sí está ocurriendo es una corrección de márgenes y una oportunidad para la industria nacional de ofrecer propuesta de valor frente a importaciones.
Como distribuidor de calzado nacional, comunica esta ventaja: producción local, confiabilidad, ajustar márgenes si es necesario, y no depender exclusivamente de importaciones.